jueves, 6 de marzo de 2014

Comenzando de cero



Cuando eres una persona exitosa, al tope de tu carrera y creciendo, la última cosa que se te ocurre es dejarlo todo e irte a aprender más. Yo lo hice, y no estoy segura si estoy arrepentida u orgullosa. Cuando deje mi país tenía en mente prepararme porque quería dar más, a mis pacientes, a mis estudiantes, al mundo al que pertenecía. En el camino nuevas decisiones me llevaron por nuevos caminos, nuevo idioma, nuevo país, y ahora me encuentro en este mundo fascinante, pero… ahora he tenido que comenzar desde el principio.

Tengo el apoyo maravilloso de un esposo que me ama, y a quien amo profundamente. Pero como él también sabe, mi otra pasión, mi carrera, ha encontrado un gran monte que subir, al principio lo veía casi como una misión imposible, solo el hecho de tener que aprender un nuevo idioma que no conocía de nada, ya era una cosa que me angustiaba mucho, pero no es solo eso, es literalmente que meterte de cabeza en la idiosincrasia de toda una cultura, para entender sus miedos, su forma de pensar y actuar. Como psicóloga, me di cuenta que la tarea era incluso más grande de lo que imaginaba y para serles sincera, he querido darme por vencida muchas veces. Mi madre me enseñó a no rendirme fácil, ella me entreno para ser perseverante, y rendirme solo cuando realmente lo había dado todo, y lo peor, me enseñó a ser sincera conmigo misma, así que no puedo rendirme si no lo he dado todo aún.

Quiero compartir este post, porque sé que obviamente existen muchas personas que dejaron su país, sus carreras y su cultura para seguir a la persona que aman, y reconozco lo difícil que se nos es, incluso hablarles a ellos o ellas, sobre lo que sentimos al respecto. Debo reconocer que mi esposo ha tenido que tomarse su tiempo para entender lo que significó y significa para mí verme comenzar de nuevo, y a veces el camino cuesta arriba dejarme literalmente sin aliento. De alguna forma, tratar de explicar el antes y después es casi una misión imposible, porque nadie puede estar dentro de nosotros, y a veces, simplemente las palabras no alcanzan.

Personalmente he tenido la bendición de contar con alguien paciente y bondadoso que no ha dudado en abrazarme en las noches sombrías, eso es algo que no todos tenemos, y siempre hay que agradecerlo, lo que puedo decir es que si queremos retornar a nuestras carreras en un lugar extranjero, tenemos que organizarnos, informarnos y por supuesto, pedir ayuda.


Personalmente me puse como meta aprender el idioma, tuve que enfrentar la tremenda frustración de no conseguir darme a entender, el hecho de que la gente encuentre tremendamente gracioso mi acento y se rieran en mi cara casi todo el tiempo (cosa que en mi país es bastante irrespetuoso), y entender que tenía que levantarme e ir a trabajar, porque era la única forma en que podría aprender en tan poco tiempo, un idioma tan complejo como el portugués. Así que en casi año y medio, ya estoy a tres meses de llegar a mi meta de año y medio en Brasil, y aunque obviamente al escucharme hablar todavía se dan cuenta al instante que soy extranjera, he podido hablar con todo tipo de personas en un portugués decente, esto es solo el comienzo de una lucha que si bien no sé dónde me llevara, de una cosa estoy segura, la hora de rendirse, no ha llegado aún.


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