jueves, 20 de octubre de 2022

Gasta sabiamente tus horas

 



Los largos días, las cortas horas, el tiempo se va deslizando entre nuestros dedos sin piedad, y los minutos se convierten en años en un abrir y cerrar de ojos.

Aprender a escoger las batallas, y decidir de manera consciente como quieres gastar tus días es vital para vivir una vida sin muchos arrepentimientos.

Decide sabiamente, porque el tiempo pasa y al final nos queda solo lo vivido.

En algunas ocasiones al ver las fotos, de todo lo que ya hice, me pregunto de donde saque la fuerza o la locura, que fue lo que me dio el coraje de hacer cosas que hoy por hoy no creo que haría de nuevo, y veo la riqueza de memorias inverosímiles, de aventuras memorables, todos unidos por un fino hilo de fe y amor, porque si hay algo que ha movido mi mundo es un tremendo amor y la fe que de alguna manera, todo terminaría saliendo bien. No pierdas los preciosos minutos que te quedan en nimiedades, en cosas que no valen la pena, o en personas que no te aman, no te dejes la salud en un trabajo donde si murieras hoy, mañana pondrían a otro en tu lugar y te olvidarían para siempre.

No desperdicies tu energía en situaciones que probablemente no van a cambiar, porque no depende de ti hacer que los otros cambien, puedes inspirarles, puedes orar por ellos, pero el cambio solo puede partir de aquel que necesita cambiar.

Gasta sabiamente los días que te quedan, sé consciente de lo que si puedes cambiar y mejorar, y haz lo mejor, no te machaques intentando ser una persona que no eres, mira hacia ti, maravíllate con la forma en como Dios te ha hecho, único y especial.

Abraza a quienes amas siempre que puedas, diles cuanto significan para ti, llénales de besos, de cariño, nada es más importante que el amor que compartimos, el cuidado que dedicamos y la esperanza que infundimos en aquellos que ya lo han perdido todo. ¡Y así… gasta sabiamente, los días que te restan!


viernes, 14 de octubre de 2022

FLORECIENDO


 Lo increíble de plantarse en un lugar lejos de tu pueblo natal, es que te toca aprender todo de nuevo, reaprender todos los caminos que te son conocidos, y es por eso que cuesta tanto, al final termina siendo una mezcla sumamente particular de cada uno, un lugar propio en medio de caos donde construyes tu propia realidad, basándose en todo lo que has recogido y aprendido por el camino, al cumplirse 10 años de haber llegado a Brasil, me doy cuenta de cuanto ha sido duro mi caminar, lo aprendido me ha traído hasta aquí, un lugar propio que llamar de mío, al ver a mi hijo comerse unas tortillas con la misma alegría que come cuscús, verlo saltar de un idioma al otro como si fuera lo más natural de este mundo, es sin duda una alegría sin par, al final del día, la reflexión que comparto es esta, donde sea que escojas plantar tus raíces, florece.


MARIA PAVON